Cambios en el Cerebro del Adolescente
Cambios en el Cerebro del Adolescente"Understanding the Brain: The Birth of a Learning Science", 2007, page 46
Existen varias partes del cerebro que cambian durante la adolescencia:
- Primero, el cuerpo estriado ventral derecho, el cual regula el comportamiento motivado por la recompensa, zona que enfrenta varios cambios. Estas diferencias pueden conducir al cerebro del adolescente hacia compromisos con gran recompensa y a comportamientos riesgosos.
- Segundo, el cuerpo calloso se desarrolla antes y durante la pubertad.
- Tercero; cambios en la glándula pineal, la cual es muy importante en la producción de la hormona melatonina, la secreción de esta hormona puede conducir a sentir excesivo sueño en horas inapropiadas del día (las mañanas); la clave para entender esto es, que la secreción de la hormona melatonina se produce mucho más tarde (durante el ciclo de 24 horas) en los adolescente que en los niños o adultos.
- Cuarto, el cerebelo, el cual gobierna el movimiento y el balance continúa crecimiento hasta la adolescencia tardía. El cerebelo también influencia otras partes del cerebro en respuesta a acciones motoras y está involucrada en funciones cognitivas incluido el lenguaje.
- Finalmente, la corteza pre-frontal, la cual es responsable de importantes funciones ejecutivas incluyendo el conocimiento de alto nivel, es la última parte del cerebro en ser modulada. Esta área crece durante la etapa previa a la adolescencia y luego se encoje tanto como las conexiones neurales se reducen durante la adolescencia. Recientes estudios han sugerido que la manera como la corteza pre-frontal se desarrolla durante la adolescencia puede afectar la regulación emocional.
Cerebro Adolescente en Construcción
Cerebro Adolescente en Proceso de Construcción
"Understanding the Brain: The Birth of a Learning Science", 2007, page 45
Antes que la tecnología de diagnóstico por imágenes este disponible, existía una amplia creencia entre los científicos, incluyendo los psicólogos, que el cerebro ya había terminado su desarrollo a la edad de 12 años. Una de las razones de esta creencia es el hecho que el tamaño del cerebro crece muy poco durante los años de la niñez. A la edad de los 6 años el cerebro ya alcanzado el 90-95% del tamaño adulto. A pesar del tamaño, el cerebro del adolescente puede ser entendido mejor como en “Proceso de Construcción”.
Las imágenes cerebrales han revelado que tanto el aumento del volumen cerebral como la mielinización continúan a través de la adolescencia y la adultez temprana (por ejemplo entre 20 y 30 años).
Los estudios de imágenes cerebrales en adolescentes realizados por Jay Geidd del Instituto Nacional de Salud Mental de los Estados Unidos de Norteamérica han mostrado que el cerebro del adolescente demora en madurar, tanto la materia gris como la blanca están sujetas a grandes cambios estructurales inclusive años después de la pubertad (Giedd y colaboradores, 1999; Giedd, 2004).
Los estudios de Giedd’s han revelado que existe una segunda ola de proliferación neuronal y reducción de los circuitos neuronales que ocurren después de la niñez; y que la parte final crítica de esta segunda ola afecta algunas de las más altas funciones mentales, esto sucede generalmente al final de la adolescencia. Esta mielinización y debilitamiento neural altera el número de las sinapsis entre neuronas (Wallis y colaboradores, 2004; Giedd y colaboradores, 1999; Giedd, 2004).
"Understanding the Brain: The Birth of a Learning Science", 2007, page 45
Antes que la tecnología de diagnóstico por imágenes este disponible, existía una amplia creencia entre los científicos, incluyendo los psicólogos, que el cerebro ya había terminado su desarrollo a la edad de 12 años. Una de las razones de esta creencia es el hecho que el tamaño del cerebro crece muy poco durante los años de la niñez. A la edad de los 6 años el cerebro ya alcanzado el 90-95% del tamaño adulto. A pesar del tamaño, el cerebro del adolescente puede ser entendido mejor como en “Proceso de Construcción”.
Las imágenes cerebrales han revelado que tanto el aumento del volumen cerebral como la mielinización continúan a través de la adolescencia y la adultez temprana (por ejemplo entre 20 y 30 años).
Los estudios de imágenes cerebrales en adolescentes realizados por Jay Geidd del Instituto Nacional de Salud Mental de los Estados Unidos de Norteamérica han mostrado que el cerebro del adolescente demora en madurar, tanto la materia gris como la blanca están sujetas a grandes cambios estructurales inclusive años después de la pubertad (Giedd y colaboradores, 1999; Giedd, 2004).
Los estudios de Giedd’s han revelado que existe una segunda ola de proliferación neuronal y reducción de los circuitos neuronales que ocurren después de la niñez; y que la parte final crítica de esta segunda ola afecta algunas de las más altas funciones mentales, esto sucede generalmente al final de la adolescencia. Esta mielinización y debilitamiento neural altera el número de las sinapsis entre neuronas (Wallis y colaboradores, 2004; Giedd y colaboradores, 1999; Giedd, 2004).